Información República Checa
Festivos
Los días festivos en la República Checa son:
- 1 de Enero: Ano Nuevo
- 1 de Mayo: Fiesta del Trabajo
- 8 de Mayo: Fiesta Nacional - Aniversario de la Liberacion del Fascismo
- 5 de Julio: Fiesta Nacional - Día de los Apostoles eslavos Cirilo y Metodio
- 6 de Julio: Fiesta Nacional - Aniversario de la muerte de Jan Hus
- 28 de Octubre: Fiesta Nacional - Día de la Independencia
- 24 de Diciembre: Nochebuena
- 25 y 26 de Diciembre: Navidad
Teléfonos y correos
En todas las ciudades y pueblos de la República Checa hay cabinas telefónicas para realizar llamadas con tarjeta o con monedas. Las tarjetas se venden en las oficinas de Correo, en kioscos o tiendas de periódicos. Existen también las tarjetas prepago con las que pueden llamar desde cualquier cabina, teléfono fijo o móvil y se adquieren en kioscos, tiendas de periódicos, correos o oficinas de cambio.
Para llamar a la República Checa
El prefijo para llamar a la República Checa es +420, seguido por el número deseado.
Para llamar desde la República Checa a España
El prefijo para llamar de la República Checa a Espana es 0034, seguido por el número deseado.
Teléfonos de emergencias
Policía: 158
Bomberos: 150
Urgencias: 155
Informacion sobre números de teléfono en la República Checa : 1180
Horarios
Las tiendas checas tienen diferentes horas de atención al público. La mayoría tiene horario de 9:00 a 18:00 horas (sin cerrar al mediodía) de lunes a viernes y de 9:00 a 12:00 los sábados. Cada vez son más las tiendas que atienden también los domingos. En algunas tiendas seleccionadas se aceptan tarjetas de crédito Eurocard/Mastercard , American Express, VISA, Diner''s Club, Japan Credit Bureau, Access y Carte Blanche.
Las horas de atención al público en los bancos son similares al horario del comercio, es decir entre las 9:00 y las 18:00 horas de lunes a viernes. Las divisas se pueden cambiar también en casas de cambio en hoteles, gasolineras, agencias de viajes y oficinas de turismo. Le recomendamos que evite cambiar dinero en la via pública.
Las farmacias, en la mayoría de los casos, están abiertas como el comercio. También hay algunas con servicio de 24 horas.
Gastronomía
La cocina tradicional checa se distingue por una gran riqueza y variedad de productos, y un impresionante espectro de sabores. Como base, destaca el amplio uso del cerdo, además de una rica selección de carnes, y los platos de acompañamiento o guarniciones preparados con harina. Entre estos acompañantes ocupan un puesto de honor los llamados knedliky ("dumplings"), un fenómeno único de la cocina checa. En el pasado, los knedliky fueron el componente básico de las comidas en Chequia, acompañados de sabrosas salsas, que servían para saciar, a modo de pan, el hambre de los trabajadores en épocas de escasez. Junto con los knedliky, en esa época los cocineros checos elaboraron también una gran cantidad de platos a partir de la patata.
Los entrantes checos son muy contundentes: el jamón de Praga (prazska sunka) es muy típico y se suele servir con rábano picante mezclado con nata montada; también destacan los chlebicky, panecillos rellenos de jamón, pescado, carne asada o huevos, aunque los mas solicitados son los que van cubiertos de queso con mayonesa o queso con rábanos o pepinillos. Las sopas (polevky) son muy sabrosas, en especial la de verduras llamada kulajda, aunque igualmente deliciosa es la de patatas con champiñones (bramborova polevka s houbami) o las albóndigas de hígado en caldo de ternera (hovezi polevka s jatrovymi knedlicky) o los consomés.
Los checos son muy amantes de la carne. En Bohemia abunda la caza, y otras carnes consumidas en la República Checa son la ternera y el cerdo, y, en menor medida, las de pato o ganso, que se pueden acompañar de albóndigas de patatas hervidas, o albóndigas "peludas" (masa hecha de patatas crudas ralladas que luego se cocinan en agua caliente). La carne de pato es una de las más apreciadas, y se elaboran con ella platos exquisitos. Sin duda el plato más popular de la cocina checa es la carne de cerdo asada, con knedliky y col agridulce, una combinación de dulce y salado que resulta muy apreciada por los checos, además de tener un gran valor nutritivo. También el queso frito es una vianda particular de la cocina checa. Se trata de un queso duro, de bola en general, que se pasa por harina y huevo, se reboza con pan blanco rallado y luego se fríe.
Todo ello se presenta acompañado de salsas diversas, siendo el gulash la favorita. También se utiliza una salsa de puré de tomates, otra que se conoce como salsa de nata, la salsa de eneldo (hecha de nata y eneldo picado) y la llamada de Znojmo (con pepinos ácidos). Estas salsas se suelen servir con las knedliky, aunque hay también otras clases de guarniciones, como el arroz, o recientemente, las pastas. Hay incluso un cierto tipo de tortilla de patatas. Otro de los acompañantes característicos de la cocina checa es la col. Preparada de diferentes maneras, la col se sirve templada junto con numerosos platos.
Como plato de pescado destacan la carpa con mantequilla fundida (kapr na masle), el lucio asado (pecena stika) o la trucha, también cocinada con mantequilla (pstruh na masle).
Tanto a orillas del río Moldava se practica la pesca de truchas y carpas, y uno de sus platos populares consiste en una tapa de pescado, generalmente arenque, relleno de col y amarinado. Estas tapas se sirven habitualmente en las tabernas, acompañando a la cerveza, y las mas típicas son el "ahogado", una salchicha gruesa remojada en adobo de vinagre con cebollas y otras verduras, el queso Cammembert marinado, aderezado con ajo, pimiento, cebolla, especias y cerecillas y puesto en aceite, y las lonchas de salchichón o morcilla servidas con vinagre.
Los platos dulces son especialidades típicas de la época estival, como el arroz dulce o los knedliky preparados con azúcar y rellenos de ciruela, albaricoque, fresa o arándanos. Otros dulces tradicionales son los pasteles de manzana (jablkovy zavin), finas rodajas de manzana envueltas en hojaldre, las tortitas (palacinky), vdolky hecho de pasta redonda con levadura que se toma con mermelada y requesón, los bollos rellenos y el prazsky kolac, pastel de crema y vainilla.
Tanto para almorzar como para cenar, se tiene la costumbre de servir cerveza, y hay una amplia variedad de marcas. No en vano Pilsen es una ciudad checa. La popular marca de cerveza Budweiser Budvar es también originaria de Chequia, en concreto de la ciudad de Ceske Budejovice. Si se prefiere el vino, El Melnik de Bohemia es uno de los mas famosos. En Moravia del Sur se embotellan vinos muy buenos como el Mikulov, el Znojmo o el Bzenec. Entre los licores, destaca el Becherovka, licor de hierbas muy aromático, típico de Karlovy Vary, y el Slivovice o aguardiente de ciruelas.
Platos y Productos Imprescindibles
Entre los platos mas famosos de la República Checa, el gulash es sin duda el numero uno dentro de la gastronomía checa. Procedente según se cree de Hungría, esta especialidad ha adquirido una dimensión especial en Chequia. Los hábitos dietéticos de los habitantes de Chequia son similares al resto de países europeos; el desayuno consiste en una bebida caliente, normalmente café o té, acompañado de tostadas de pan con mantequilla, mermelada, miel, jamón, salami e incluso huevos, y dulces de desayuno. A media mañana se toma un almuerzo ligero, que suele consistir en carne ahumada, algo de sopa o incluso un plato caliente. Sobre mediodía tiene lugar la comida, consistente en una sopa como primer plato, un segundo plato y un postre. La cena, sobre las siete de la tarde, suele ser ligera, compuesta de un plato caliente, o varios entrantes pequeños.
SOPAS
Las sopas tienen un papel fundamental en la cocina checa, y existe una gran variedad a elegir. Como especialidad, destaca la sopa de ajo, que se prepara con gran facilidad, y el consomé de ternera o pollo con fideos, arroz o verdura, sazonada con sal y finas especias, y acompañada de pequeños knedlik y un ingrediente especial hecho con mejorana, pimienta y ajo. Existen también las sopas ligeras, generalmente para el almuerzo de la mañana, preparadas con carne, verduras o legumbres. Como especialidad de este tipo de sopas destaca la sopa de patata, un plato tradicional cuya preparación varia dependiendo de las regiones, sazonada con mejorana, pimienta o semillas de comino, cuya delicadeza le otorga un sabor especial.
Otra de las especialidades es la sopa de callos (drst''kova polevka), que puede sonar algo exótica a los turistas, pero que es una de los mas populares de Chequia. Los callos, (estomago de ternera cortado en finas rodajas) se cuece lentamente con un fuerte aderezo de páprika que da a la mezcla un agradable sabor picante. La sopa de lentejas con carne ahumada (cockova polevka s uzeninou), la sopa de guisantes (hrachova polevka) con tropezones de pan frito y la sopa de alubias (fazolova polevka) son otros platos tradicionales, muy populares, sin duda excelentes. Las regiones ubicadas al pie de las montanas checas Krkonose y Sumava tienen su propia especialidad llamada Kulajda, una excelente sopa acida ligera, hecha a base de crema, patatas, huevos y setas, y sazonada con eneldo.
CARNES
Entre las carnes mas utilizadas en los guisos checos, destacan el cerdo y la ternera.
La ternera asada, el roast beef, servido en su propio jugo, o la ternera guisada, acompañada de varias salsas y especias, constituyen una de las bases de la cocina del país.
Las salsas, junto con las diferentes guarniciones, varían entre una gran cantidad de sabores y texturas: la salsa dulce de tomate (rajska omacka), la salsa aromática de eneldo (koprova omacka), la salsa de rabano picante (krenova omacka), la delicada salsa de ajo (cesnekova omacka) o la exquisita salsa de setas (houbova omacka) son las mas representativas de las salsas checas.
En cuanto a las especialidades culinarias elaboradas con ternera, los filetes asados de ternera con salsa cremosa (svickova) destacan sobre cualquier otro plato.
La ternera marinada, acompañada con tiras de bacon, se presenta envuelta con verduras y sazonada con especias. El jugo de la carne sirve para hacer un pure muy fino, suavizado con crema. Los filetes se sirven con esta salsa, cuya única especia es el picante, y con una guarnición de frambuesas dulces y una rodaja de limón. Picante, dulce y acido se mezclan en este plato, que suele presentarse acompañado de knedlik.
En la localidad de Znojmo existe un plato tradicional celebre en toda Chequia, el Znojmo roast beef, elaborado con pepinos.
El cerdo ha dado lugar a numerosos platos tradicionales en Chequia. El mas celebre sin duda es el cerdo asado con knedlik y col (vepro-knedlo-zelo). La carne utilizada puede proceder de la pata, el lomo o las costillas, se sazona con semillas de comino, col templada y knedlik, todo ello condimentado libremente con el jugo de la propia carne.
Este plato, extendido por toda Chequia, tiene una especialidad en Moravia, (la guarnición de col se sirve en un recipiente separado y con una elaboración algo diferente), y es aconsejable acompañarlo con una típica cerveza checa.
Otros platos tradicionales elaborados con cerdo son el cerdo asado cremoso (veprova pecene na smetane), o el escalope de carne de cerdo (smazeny rizek), acompañado con una ensalada fría de patata.
Por ultimo, la carne ahumada de cerdo (uzene maso) es una exquisitez ampliamente extendida, utilizada como entrante. Esta carne se sirve fría o templada, y es una especialidad en Praga ("el jamón de Praga") y en Moravia (cuya carne se adereza con ajo antes de ahumarla).
La carne de cordero se suele cocinar generalmente asada con ajo (skopove na cesneku) y acompañada de knedlik de patata y espinacas, o con mejorana (skopove na majorance). También es típico el cordero a la parrilla, o el cordero al gulash.
Los platos elaborados con carne de conejo son muy difíciles de encontrar en Chequia, a pesar de ser muy populares. Se puede servir en salsa cremosa (se smetanovou omackou), asado con ajo (peceny na cesneku) o preparado al natural con verduras y cebolla (na zelenine s cibuli).
Por último, otras carnes extendidas son el pollo y el pato. Este último suele utilizarse en muchas celebraciones familiares, y su preparación típica es sencilla, simplemente sazonado con semillas de comino y sal, y servido con col blanca o roja y knedlik como guarnición.
PESCADO
El pescado de agua dulce es una especialidad de las zonas de Bohemia y Moravia. En los restaurantes actuales es habitual encontrar carpa (kapr), cuya fama en la Bohemia del Sur se remonta a la edad media. Entre sus platos tradicionales se encuentran los filetes de carpa fritos (smazeny karp), o la carpa cocinada con semillas de comino o ajo (peceny kapr), o preparada con verduras y setas.
PLATOS VEGETARIANOS
La gastronomía checa tiene una importante base en la patata, y muchos de sus platos están elaborados con verduras, legumbres y setas, si bien suelen constituir guarniciones que acompañan a la carne y al pescado. Sin embargo, en los últimos anos los restaurantes incorporan cada vez más platos específicamente pensados para clientes vegetarianos.
Entre las especialidades vegetarianas destacan las patatas nuevas deshechas en mantequilla, condimentadas con queso y suavizadas con leche. Además, como guarnición las patatas adquieren un especial protagonismo, en knedlik, tortitas de patata o rollos de patata dulces o salados.
Un plato tradicional checo elaborado de patata es el bramboracky, tortitas de patata, hechas con huevo y harina y sazonadas con ajo y mejorana. Normalmente el bramboracky se sirve acompañando a la carne.
Las setas, muy abundantes en toda Chequia, se han convertido en una especialidad de la cocina tradicional. El pequeño país cuenta con la búsqueda de setas como un hobby nacional, y reúne una gran cantidad de expertos aficionados a esta práctica. Algunos de los platos mas populares son el revuelto de setas (smazenice), los filetes fritos de seta y la vinagreta de setas; además existe toda una variedad de sopas y salsas elaboradas con este producto según recetas regionales. El tipo más habitual es el champiñón.
En cuanto a las verduras, destaca por su gran profusión en la cocina checa la col (zeli), tanto blanca como roja, fresca o cocida, presente en numerosas recetas tradicionales. Durante el verano es frecuente servir ensaladas variadas, con verduras frescas como lechuga o zanahoria (mrkev). Es también frecuente encontrar coliflor frita (smazeny kvetak) en los menús de muchos restaurantes durante la época estival. Dentro de las comidas vegetarianas mixtas, la gastronomía checa ofrece numerosos platos preparados con huevo, como la tortilla de la granja (selska omeleta), acompañada de patatas fritas, huevos fritos con knedliky (knedliky s vejcem) y pepinillos a la vinagreta. También se puede encontrar queso frito (smazeny syr), tanto curado como azul (hermelin), rebozado con huevo y harina y servido con patatas cocidas, una delicia gastronómica cada vez mas extendida.
DULCES Y POSTRES
Los platos dulces y postres artesanos son sin duda una de las grandes bazas de la cocina checa. Nuevamente deben mencionarse los knedlik, esta vez de base dulce, acompañados de frutas. Considerado como el típico postre nacional, los knedlik dulces se preparan a partir de una variedad de masas, incluyendo masa hecha de levadura, masa de sémola, masa de patata y masa de requesón. Están acompañados de fruta fresca o confitada, o mermelada, y espolvoreados con mantequilla derretida y azúcar glass, canela, requesón o semillas de adormidera, o, mas raramente, con nueces. Cada familia posee su propia receta según su propia tradición. Este postre puede degustarse en cualquier época del ano, y no se encuentra fuera de las fronteras checas.
Otros dulces tradicionales son los conos de patata (bramborove sisky), pequeños rollos hechos de masa de patata y servidos con semillas de adormidera o trozos de pan negro. Este postre tiene una variante salada, pequeños pasteles con forma de bolsita cuya base es la masa de patata, cocinados con un jamón ligero y espolvoreados con queso campestre. Junto a estos dulces están las tortitas llamadas livance, pasteles elaborados con masa hecha de levadura y fritos en aceite o mantequilla.
Las tartas y bizcochos de la gastronomía checa (kolace y buchty) ocupan también un lugar de honor, y son habituales en las ferias de gastronomía nacionales. La tarta mas representativa es la tarta de ciruela (svestkovy kolac), y strudl o tarta de manzana (jablecny zavin).
Bebidas Checas
Cuando hablamos de bebidas checas, es obligado empezar hablando de la cerveza. La República Checa posee una excelente cerveza en todas sus regiones, que puede apreciarse en todos sus bares y tabernas. Algunas de ellas han alcanzado fama internacional, como la cerveza Pilsner Urquell, originaria de Plzen, cuyo nombre, Pilsner, era el nombre con el que se designaba originariamente a la cerveza rubia en checo. Otra de las marcas que han alcanzado renombre en el mundo entero es Budejovicky Budvar (conocida internacionalmente como Budweiser) procedente de Ceske Budejovice, la capital de Bohemia del Sur.
La tradición de la cerveza en Chequia se remonta a un tiempo inmemorial. La primera constancia escrita en la que se menciona la cerveza data del 993, mientras que el proceso de elaboración de cerveza apareció por primera vez en los anales de la historia en 1038. Sin embargo, la cerveza ya se fabricaba y se consumía mucho antes de estas fechas. Siendo la cerveza una bebida popular (a veces incluso en sustitución de la propia comida) además de tener un sencillo proceso de elaboración, pronto la producción de cerveza quedo sujeta a una serie de normas y reglas que en un principio delegaron el derecho a servir cerveza a tabernas individuales. Más adelante la licencia de elaboración de cervezas fue transferida a cervecerías locales. De este modo, por toda Chequia y Moravia surgieron pequeñas y grandes cervecerías que satisfacían la demanda de pueblos y ciudades. Aunque muchas de ellas desaparecieron cuando llego el proceso de producción de cerveza a gran escala, algunas han sobrevivido hasta nuestros días, y hoy en DIA pueden ser visitadas (la mayoría de ellas) en distintos recorridos turísticos que incluyen, naturalmente, una degustación del producto.
Asimismo, muchas de estas pequeñas fabricas participan en la organización de ferias locales de cerveza como la Feria de Ceske Budejovice, en junio, la Búsqueda de Cerveza por la Región de Chodsko, en abril, el DIA de las Bodegas Abiertas en Policka, en junio, la Fiesta de la Cerveza en Humpolec, en agosto, el Día de Erizo en Jihlava, en septiembre, la Feria de la Cerveza de la Región de Cerna Hora, en septiembre, y la feria de Praga - Pivovarsky dum, en noviembre.
La historia de la cerveza checa puede ser recorrida en el único y más antiguo Museo de la Cerveza, en Plzen, al igual que en algunas pequeñas cervecerías locales de pueblos de Chequia y de Moravia, por ejemplo en Chodovar o Zatec.
Además de la cerveza, también es celebre el vino, sobretodo en las regiones de Bohemia y Moravia, por su larga tradición de viñedos. También aquí se pueden encontrar pequeñas bodegas, en los distintos pueblos y localidades, en la que se fabrica vino casero para consumo de la propia familia. Algunas de estas bodegas pueden ser visitadas, y en ellas la cata del vino se convierte en un ritual en si mismo.
En cuanto a variedad, los mas famosos son los vinos blancos, especialmente los vinos Veltlin Green (Veltlinske Selene), Muller-Thurgau, Italian Rieslin (Ryzlink vlassky), Pinot blanco (Rulandske bile), Rheine Riesling (Ryzlink rynsky), Malvasia (Veltlinske cervene rane), Neuburg (Neuburske), Tramin, Sauvignon, Chardonnay, Moravia Muscat (Muskat moravsky) y Pinot gris (Rulandske sede).
Las variedades de vino tinto, menos abundantes, son St Lawrence?s (Svatovavrinecke), Frankovka, Portugal Azul (Modry Portugal), Pinot negro (Rulandske modre) y Andre.
además de estos vinos, existen también en Chequia los vinos espumosos, en tres variedades: seco, semi-seco y dulce.
Existen diversas rutas del vino, especialmente diseñadas para los turistas, que incluyen la cata de vinos y la visita a algunas ferias y eventos sociales relacionados con la vinicultura. Generalmente estas rutas recorren las regiones de Znojmo y Mikulov, Melnik, o las regiones de Palava y Karlstejn. también puede visitarse el Centro Nacional de Vinicultura y la Sala de Exposición Nacional del Vino, en el castillo de Valtice, en el sur de Moravia.
Existen dos famosas bebidas checas, licores característicos de dos pequeñas localidades que sin embargo se conocen tanto dentro como fuera de las fronteras del país. Por un lado, el licor de hierbas Becherovka, procedente de la ciudad-balneario de Karlovy Vary, muy suave y dulce, elaborado desde el siglo pasado siguiendo una receta secreta. El Becherovka es un magnifico aperitivo y a su vez un buen digestivo después de una copiosa comida. Por otro lado, en las colinas de Moravia se encuentra el Slivovice, un brandy de ciruela, con un sabor intenso.
